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De su interés

¡¿Qué pasa con el conjunto Torres Futuro El Dorado de Colsubsidio en Tocaima?

 

 
Programa de la Alcaldía de Tocaima, Gobernación, Colsubsidio y
Construcciones Maeco SAS
 
Por Unidad Investigativa
 
Una gran preocupación, frustración y alarma existe en las 192 familias que
recibieron adjudicación de apartamento en el programa de vivienda de
interés social pomposamente llamado Conjunto Residencial Torres Futuro
El Dorado.
 
Las irregularidades o como mínimo, extrañas situaciones, se presentan en
este proyecto son muchas y sobre las cuales queremos alertar lo que está
sucediendo.
 
Desde el comienzo todo tiene una nube oscura sobre el proyecto. Para
comenzar para la adjudicación, se requería que el posible adjudicatario
tuviese cita con el alcalde, lo que de entrada le daba un dudoso toque
político a la adjudicación.
 
Para su realización la alcaldía aportó como subsidio en especie el lote
sobre el cual está siendo construido, lote tasado en $ 678.730-, sin que se
conozca quién hizo el avalúo y si parte de ese lote no le pertenecía al
colegio Hernán Venegas. Este valor no disminuyó, sino que se incorporó al
valor del inmueble. Otro subsidio fue de la gobernación de Cundinamarca
por $1.310.095-, que también se involucró en el precio final.
 
Sin que se conozca mediante qué sistema o licitación, se determinó que
Colsubsidio fuera el fideicomitente y comercializador del proyecto,
posteriormente se involucró como constructor a Mallas Equipos y
Construcciones MAECO SAS. Tampoco se conoce mediante qué acto o
licitación fue involucrado.
 
Como es usual, se estableció un fideicomiso, en este caso con Fiduciaria
Bogotá que maneja los dineros, la fiduciaria fue establecida entre Alcaldía,
Gobernación, Colsubsidio y Maeco; se nombró como Fideicomitente,
comercializador y Gerente a Colsubsidio, con lo cual en la práctica todas
las decisiones quedan en manos de esta entidad, dejando de lado a la
alcaldía y gobernación que fueron los gestores del proyecto y aportantes
de los primeros subsidios.
 
SITUACION PREVIA
 
Extrañamente los comercializadores les pedían a los posibles
compradores que no hicieran contrato con el Fondo Nacional del Ahorro e
hicieran el crédito con la banca privada, Primordialmente con Banco de
Bogotá y Banco Caja Social. No entendemos ese asunto pues el FNA tiene
los más bajos intereses, su especialidad son los créditos de vivienda, es
quien más fácilmente presta a los independientes y mirando al futuro,
nadie está exento de tener un tropiezo económico, si su crédito es con
banca privada, rápidamente buscaran actuar en contra del deudor,
mientras que el FNA en mucho más flexible con quien tiene una difícil
situación económica, por cualquier motivo.
 
Pasamos ahora a revisar los contratos de compraventa.
 
Dice en el punto 4 que Colsubsidio asignó un subsidio de $ 26.334.000.
Hasta donde nos fue informado, estos subsidios son otorgados por
Min vivienda a través de sus programas Podemos Casa y/o Mi Casa Ya.
 
El precio de venta se fija en $ 69.790.622 pero en realidad el precio se
tasa en 74.58 salarios mínimos mensuales vigentes en la fecha de
escrituración, es decir hoy el costo es de $74.580.000 y si se entregan en
el 2023 se aumentará el valor en el porcentaje en que se incremente el
salario mínimo. Se rumora que se espera un incremento cercano al 10%,
de ser esto realidad, lo que se ofrecía en 69 millones pasara a cerca de 80
millones por vivienda.
 
En el contrato de compraventa se exigió el pago inmediato de $700.000
(hoy $1.000.000) por los costos de escrituración que en algunos casos
solamente sería un año después y esta suma automáticamente queda
como cláusula penal a favor de Colsubsidio si por alguna razón hay un
desistimiento o incumplimiento del contrato. No sucede lo contrario si el
comercializador incumple. Normalmente las cláusulas penales son en ambos sentidos.
 
No se indican cuántos parqueaderos serán construidos, pero se dice que
solamente serán 24 para 190 apartamentos, lo cual a todas luces es
insuficiente. Estamos a la espera de la normatividad correspondiente.
 
Parecería que él comercializador en vez de apoyar el municipio
quiere dejar la menor cantidad de beneficios localmente. Lo usual en estos
casos es que las escrituras se firmen en las notarías locales para evitar a
los beneficiarios tener que trasladarse a otra ciudad, teniendo que perder
un día de trabajo y los costos que implica movilizarse a otra ciudad, bien, Colsubsidio le mando una carta al notario de Tocaima pidiéndole que
los liberara de esta obligación para escriturar en otro lugar. El argumento
es que la notaria no tiene capacidad para hacer 190 escrituras, argumento
totalmente ridículo cuando en esa notaria se realizaron las 629 escrituras
para la Urbanización San Jacinto, en momentos donde había menos
tecnología que hoy. Por fortuna el notario Álvaro Cabrera se ha opuesto a
liberarlos de esa obligación que además está escrita en todas las
promesas de compra venta.
 
SITUACION ACTUAL
 
Para completar de agravar las cosas, el gobierno nacional anterior no dejó fondos
suficientes para los subsidios de vivienda y los recursos que había, por lo
tanto se acabaron. Es decir, el subsidio concurrente que era de
$18.170.520- no tiene dinero por lo que será muy difícil que lo puedan
obtener y están en riesgo tanto el subsidio de Fonvivienda por $26.334.090-
y el subsidio a la tasa de interés.
 
Es de anotar que el Ministerio de Vivienda y el de Hacienda están en conversaciones para buscar fondos en alguna parte y que se permita apoyar estos proyectos de vivienda de interés social, no será fácil toda vez que el problema es nacional, no solo en Tocaima.
 
Conviene entender que muchas personas están equivocadamente
tranquilas pues les han comunicado que están HABILITADOS, esto no
garantiza el subsidio, tan solo que cumplieron con los requisitos.
Solamente aquellos que tengan comunicación de subsidio ASIGNADO sí
lo tienen garantizado, pero hasta ahora no hemos visto ninguno, cada semana, con los pocos recursos que quedan disponibles salen nuevas resoluciones, así que hay que estar muy atentos.
 
Finalmente, no hemos podido entender cuál es el objetivo de Colsubsidio
de estar pidiendo a los beneficiarios que renuncien al apartamento en un
plazo de 15 días o que consigan los recursos faltantes en ese tiempo. Y no
entendemos pues si alguno renuncia, Colsubsidio tendrá que buscar otro
cliente que tenga los recursos para comprar sin subsidio, perjudicando
precisamente a quienes más lo necesitan. Algunos presentaron derecho de
petición para que el plazo se amplíe hasta finales de octubre para esperar
cómo se desenvuelve este asunto, pero no han recibido respuesta.
 
La única explicación que podemos entender, es que pretendan venderlos
nuevamente al precio del 2023 lo que significaría para los constructores y/
o comercializador un ingreso adicional de ochocientos cuarenta millones
de pesos.

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